La ansiedad: ¿Por qué tenemos que agobiarnos tanto?

Nos atiborramos de ocupaciones remuneradas porque aspiramos mejorar nuestro estilo de vida, llamar al cerrajero porque nos robaron en casa, la boda, la graduación, los niños, en fin… una serie de elementos que influyen en que nuestros nervios se crispen.

Estamos hablando de la ansiedad, que no es más que un conjunto de trastornos con los que nuestro cuerpo responde cuando estamos sometidos a una o varias situaciones de estrés.

Estos trastornos o enfermedades tienen que ver con dolores de cabeza, dolores de pecho, desmayos hiperventilación, taquicardias, los cuales combinados pueden confundirse fácilmente con infartos, y entonces hay que acudir a la sala de emergencias para identificar el problema.

A diferencia de los infartos que son tratados por un cardiólogo o médicos internistas, la ansiedad no es del todo un problema fisiológico sino mental.

Pero tranquilo, tampoco es para alarmarse, ya que los psicólogos no necesariamente tratan pacientes con desequilibrios mentales graves, aunque se han analizado casos de ansiedad patológica, pero ese no será el tema que tocaremos aquí.

¿Cómo se origina la ansiedad?

El ser humano es un organismo que conforme al entorno en el que vive, es capaz de tolerar diversas cargas de estrés. Todas las personas están dotadas de mecanismos de defensa contra las amenazas, sean internas o externas, pero que por lo general se relacionan unas con otras.

Por supuesto, no siempre contamos con la misma fortaleza emocional y de repente se nos viene encima toda clase de conflictos, por lo que nuestros nervios no pueden con tanto y llegan a colapsar de muchísimas maneras.

No faltan quienes digan que somos personas hipersensibles o que somos “nerviositos”, pero la ansiedad es un problema real al que hay que prestar atención pues significa que algo no anda del todo bien con nosotros, sobre todo si queremos que nuestra vida marche como solía hacerlo.

Combatiendo la ansiedad

La ansiedad empieza a ser un problema cuando nos paralizamos frente a un conflicto. Cada persona nace igual, pero el entorno variable en el que habitan desde niños hasta adolescentes tiende a crear eso que se llama sistema de creencias, que es lo que nos forja como individuos.

Esto significa que tus fortalezas no serán iguales a las del vecino, y lo mismo sucede con las debilidades, siendo éstas las primeras variables que afrontan los especialistas de manera distinta en los pacientes.

Una vez que la raíz de la ansiedad es identificada, es entonces cuando empieza el proceso de sanación en el individuo, porque ha llevado algunas actuaciones del plano inconsciente al plano consciente, y ya depende de la persona si modificar esas conductas.

Todo este proceso de cura de la ansiedad debe ser voluntario, ya que no se debe dejar todo en manos del especialista. Cuando la voluntad del individuo puede más, la ansiedad puede llegar a controlarse en gran medida.

Te exhortamos a que identifiques los síntomas de la ansiedad y acudas a la brevedad donde un especialista, para que avances en una determinada zona de tu vida y vivas tu vida plenamente.

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